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Compatibilidad

¿Con qué signos es compatible Tauro?

Revisado el

Ilustración editorial: mesa puesta o fruta madura en el centro de huerto al atardecer, con varios caminos que salen hacia el horizonte.
Portada editorial de esta guía: tauro y sus parejas (imagen generada; no es una fotografía ni un diagrama astronómico).
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Tauro con cada signo: elige el otro

Tauro quiere lo que dura, y su compatibilidad se lee desde ahí. Los signos que le dan estabilidad sin pedirle velocidad, Virgo y Capricornio (tierra) y Cáncer y Piscis (agua), son los que la tradición astrológica considera afines; Escorpio, su opuesto, es la atracción más fuerte y la más exigente; y los signos de fuego y de aire, que viven de cambiar, son con los que Tauro tiene que negociar el ritmo. Tauro es tierra fija regida por Venus: se queda, disfruta, posee y no cambia de idea porque se lo pidan. Esta guía explica con quién encaja de entrada, con quién roza, cómo va Tauro con cada uno de los doce signos y qué preguntas se hace la gente sobre su pareja.

Tierra y agua: donde Tauro descansa

Virgo y Capricornio forman trígono con Tauro: mismo elemento, mismo respeto por lo concreto, mismo desprecio por lo prometido. Con Virgo, Tauro tiene la pareja que ordena lo que él conserva; con Capricornio, la que construye a largo plazo lo que él quiere mantener. Cáncer y Piscis, signos de agua en sextil con Tauro, le dan lo que la tierra sola no fabrica: emoción, ternura, memoria. Cáncer y Tauro son la casa que funciona; Piscis y Tauro, la sensibilidad que encuentra un suelo. Escorpio, su opuesto, es otra cosa: la relación del espejo, dos fijos que quieren posesión y lealtad total, uno en lo material y otro en lo emocional. Es la pareja que más atrae a Tauro y la que más le pide.

Fuego y aire: donde Tauro tiene que negociar

Leo y Acuario están en cuadratura con Tauro: los tres son signos fijos, nadie cede, y los elementos chocan. Con Leo el roce es por el protagonismo y el gasto; con Acuario, por la rareza y la distancia, aunque los dos comparten una terquedad que a veces los une. Libra y Sagitario, a cinco signos, no tienen nada en común con Tauro salvo, en el caso de Libra, el regente: Venus los hace estéticos a los dos, pero Libra quiere acuerdo y movimiento social y Tauro quiere sofá. Sagitario le pide viajes y Tauro le pide que se quede. Aries y Géminis, sus vecinos, no forman aspecto y viven a otra velocidad: Aries corre y Géminis cambia; Tauro, mientras, sigue donde estaba. Ninguna de estas parejas es imposible; todas son las que exigen a Tauro lo que menos le gusta hacer: moverse.

Tauro frente a los doce

  • Tauro y Aries. El que se queda y el que corre. Aries lo saca de casa y Tauro lo frena; se desesperan mutuamente y, cuando reparten papeles, terminan lo que otros empiezan.
  • Tauro y Tauro. Estabilidad doble: comida, casa, lealtad, ningún cambio. Funciona mientras los dos quieran lo mismo; se estanca si nadie propone nada nuevo en años.
  • Tauro y Géminis. Lo que dura contra lo que cambia. Géminis le parece inconstante a Tauro y Tauro, aburrido a Géminis; se llevan bien cuando Tauro le da suelo y Géminis le da aire.
  • Tauro y Cáncer. Sextil de tierra y agua: la casa cuidada, la mesa puesta, los mismos amigos. Una de las parejas domésticas más sólidas del zodiaco, con un solo riesgo: cerrarse al mundo.
  • Tauro y Leo. Cuadratura de fijos: dos que no ceden, uno por comodidad y otro por orgullo. Gusto compartido por lo bueno, peleas por quién manda y por cuánto se gasta.
  • Tauro y Virgo. Trígono de tierra: fiabilidad, trabajo bien hecho, poca escena. Virgo ordena lo que Tauro conserva. Les falta a veces la chispa; les sobra constancia.
  • Tauro y Libra. Los dos signos de Venus: belleza y buen gusto en común, ritmos distintos. Libra quiere salir y acordar; Tauro quiere quedarse y decidir. Se entienden en lo estético y negocian lo demás.
  • Tauro y Escorpio. Opuestos y fijos: la atracción más fuerte de Tauro y la más exigente. Posesión, lealtad, intensidad; nadie suelta, nadie olvida. O dura para siempre o no dura nada.
  • Tauro y Sagitario. El que se queda y el que se va. Sagitario le abre el mundo a Tauro y Tauro le da un sitio al que volver; funciona cuando los dos aceptan que el otro no va a cambiar de naturaleza.
  • Tauro y Capricornio. Trígono de tierra con ambición: Tauro mantiene lo que Capricornio construye. Sólidos, serios, de pocas palabras; su tarea es disfrutar de lo conseguido.
  • Tauro y Acuario. Cuadratura de fijos: el conservador y el raro, y los dos igual de tercos. Se respetan más de lo que se entienden; la pareja va bien cuando cada uno tiene su terreno.
  • Tauro y Piscis. Sextil de tierra y agua: Tauro da suelo a la sensibilidad de Piscis y Piscis da a Tauro la imaginación que le falta. Tierna, tranquila y algo perezosa; una de las más dulces del zodiaco.

Lo que estos veredictos no dicen

Todo lo anterior es lo que en astrología se interpreta a partir del signo solar, y en Tauro hay que mirar también a Venus, su regente: dónde esté Venus en la carta dice cómo quiere y qué disfruta una persona, y cambia el veredicto con cualquier signo. Con cuáles encaja y con cuáles se lleva peor está arriba; los tres criterios de lectura, en la guía de compatibilidad de signos. El interior de Tauro está en Cómo son los Tauro; su elemento, en signos de tierra; su fachada, en ascendente Tauro; y su día a día, en el horóscopo de Tauro de hoy.

Tauro no busca a alguien que lo cambie. Busca a alguien que se quede, y con quien quedarse sea un placer y no una costumbre.

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Preguntas frecuentes sobre la compatibilidad de Tauro

¿Qué signo le conviene más a Tauro?

La tradición señala a Virgo y Capricornio, los otros signos de tierra, con los que comparte el gusto por lo que dura, y a Cáncer y Piscis, signos de agua que le dan la emoción que la tierra no produce sola. Con Escorpio, su opuesto, la atracción es la más fuerte y la más exigente. Ningún signo es «el» de Tauro: la carta completa decide más que el Sol.

¿Con cuáles signos choca más Tauro?

Roza más con Leo y Acuario, en cuadratura (los tres son fijos y nadie cede), y con Libra y Sagitario, a cinco signos, que le piden ligereza y movimiento. Con Aries y Géminis, sus vecinos, la diferencia es de ritmo. Rozar no significa no funcionar: significa que la pareja necesita acuerdos que a Tauro no le salen solos.

¿Tauro con Tauro: demasiada calma?

Es una de las parejas más estables del zodiaco y una de las que menos cambia: dos personas que quieren lo mismo que ayer, comen bien, no discuten por nada y tardan años en mover un mueble. Funciona mientras la estabilidad sea un valor para los dos; se estanca cuando ninguno propone algo nuevo. La tradición la considera afín con riesgo de inercia.

¿Es cierto que Tauro y Escorpio no se sueltan?

Porque son opuestos: los dos son fijos, los dos quieren posesión y lealtad total, y uno la busca en lo material y el otro en lo emocional. La oposición de signos es la relación del espejo, y en esta pareja el espejo devuelve intensidad. La tradición la describe como una de las más magnéticas y de las que más exigen: nadie suelta, nadie olvida.

¿Qué hace que Tauro se quede con alguien?

Estabilidad, presencia física, tiempo y que le respeten el ritmo. Tauro no quiere sorpresas cada semana sino a alguien que esté ahí, que disfrute de lo concreto (una comida, una casa, un cuerpo) y que no le fuerce a cambiar deprisa. Cualquier signo puede darle eso con la carta adecuada; los de tierra y agua lo tienen más a mano.

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