Compatibilidad
Compatibilidad de Tauro y Sagitario
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Tauro ha reservado la misma mesa de siempre y Sagitario propone un sitio nuevo que no conoce nadie, y los dos tienen razón. La compatibilidad de Tauro y Sagitario es la de dos signos que disfrutan mucho y de cosas distintas. Tauro es tierra fija regida por Venus: el placer de lo seguro, de lo que se repite, de la casa y la mesa y la calma. Sagitario es fuego mutable regido por Júpiter: el placer de lo nuevo, del viaje, de la gente y de lo que no se ha visto todavía. Están a cinco signos de distancia, en quincuncio, la relación que en astrología se interpreta como la de dos que no comparten elemento, modalidad ni ritmo, y tienen que ajustarse a mano. Esta página explica qué comparten, dónde se pierden, cómo les va en el amor, la intimidad, la amistad, la casa y el trabajo, qué cambia entre hombre y mujer y qué hace que duren.
La raíz y el viaje
Comparten la alegría de vivir y una generosidad sin cálculo: los dos son buenos anfitriones, los dos disfrutan de una comida larga y ninguno de los dos es mezquino. Venus y Júpiter son, en la tradición, los dos planetas benéficos, y algo de eso se nota en la pareja: cuando están bien, están muy bien. La diferencia está en qué llaman disfrutar. Tauro echa raíces: quiere que lo bueno se repita, que la casa sea la misma y que el domingo sea como el anterior. Sagitario necesita irse: quiere que lo bueno sea nuevo, que la casa sea una escala y que el domingo sea en otro sitio. Tauro ve en Sagitario a alguien que no se está quieto; Sagitario ve en Tauro a alguien que no se mueve.
Aburrirse y cansarse
La tradición atribuye a Sagitario la necesidad de horizonte y a Tauro la necesidad de permanencia, y en esta pareja cada necesidad amenaza a la otra. Sagitario se aburre si nada cambia y Tauro se cansa si todo cambia, y los dos lo viven como una cuestión de fondo, no de detalle. Sagitario propone un viaje y Tauro pregunta cuánto cuesta; Tauro propone quedarse y Sagitario pregunta para qué. Funciona cuando Tauro acepta un viaje al año, de verdad, sin protestar, y Sagitario acepta una casa a la que volver, de verdad, sin sentirla como una jaula. Se rompe cuando cada uno espera que el otro se convierta en lo que no es.
Tauro y Sagitario en el amor: el placer de lo seguro y el placer de lo nuevo
Se enamoran de la alegría del otro. Sagitario se siente atraído por la calidez y la sensualidad de Tauro, que le ofrece un placer que no había probado: el de quedarse. Tauro se siente atraído por la energía y el optimismo de Sagitario, que le ofrece otro que tampoco conocía: el de irse. Al principio cada uno amplía al otro. Después llega la negociación: Tauro necesita saber que Sagitario vuelve y Sagitario necesita saber que puede irse, y si ninguno lo dice, Tauro se cierra y Sagitario se va más lejos. La pareja funciona cuando Tauro pone la casa y Sagitario el mundo, y cuando ninguno convierte su manera de disfrutar en la única válida.
En la intimidad: el cuerpo y el entusiasmo
La tradición atribuye a Tauro una intimidad sensual, lenta y muy física, y a Sagitario una entusiasta, espontánea y con humor. Encajan mejor de lo que su fama de pareja sugiere: Tauro le enseña a Sagitario a quedarse en lo que hace y Sagitario le aporta a Tauro la sorpresa que su rutina no tiene. El desajuste es de ritmo, el mismo que en el resto: Tauro quiere que dure y Sagitario quiere que cambie. Con humor, que Sagitario trae, y sin prisa, que Tauro impone, es una de las partes buenas de la pareja.
Como amigos: la buena vida
Como amigos les va bien, porque nadie tiene que vivir en la casa del otro. Comparten la buena vida: comer, reírse, no complicarse. Sagitario saca a Tauro a ver mundo, aunque sea el bar de otro barrio, y Tauro le enseña a Sagitario a parar y a disfrutar de lo que ya tiene delante. Es una amistad agradable y sin dramas, con dos ritmos que se toleran porque cada uno puede irse a su casa después.
Convivir y trabajar: dentro y con un pie fuera
En casa, Tauro está dentro y Sagitario tiene siempre un pie fuera. Tauro cuida la casa, la comida y la rutina, y lo hace con gusto; Sagitario llega tarde, trae gente que Tauro no conocía y propone cambiar de barrio o de país. Discuten por el dinero (Tauro ahorra para lo que dura y Sagitario gasta en experiencias que no duran) y por los planes (Tauro quiere el mismo y Sagitario otro). Funciona con una casa cómoda, a gusto de Tauro, que tenga la puerta abierta, a gusto de Sagitario. En el trabajo se complementan si las tareas están separadas: Sagitario abre mercados y ve lejos, Tauro produce y sostiene. Con la misma tarea, uno se desespera y el otro se dispersa.
La mujer Tauro y el hombre Sagitario, el hombre Tauro y la mujer Sagitario
La astrología no cambia por el género: la carta es la misma y la dinámica también, la raíz y el viaje. Lo que cambia es el tópico. Cuando ella es Tauro y él Sagitario, el entorno dice que ella se queda y él se va, como si fuera lo natural; cuando él es Tauro y ella Sagitario, se sorprende de que él quiera la casa y ella el mundo. Ninguno de los dos relatos describe a la pareja, que funciona igual en los dos sentidos. La Luna y el ascendente de cada uno pesan más que el sexo.
Tauro y Sagitario como esposos
La tradición describe un matrimonio que aporta a Tauro un mundo más grande del que habría tenido solo, y a Sagitario un sitio donde parar que no habría construido solo. Se rompe cuando uno de los dos siente que ha renunciado a lo suyo: Tauro a la calma o Sagitario a la libertad. Los matrimonios Tauro–Sagitario que envejecen bien viajan juntos y vuelven juntos, celebran en casa lo que vieron fuera y han dejado de discutir sobre cuál de los dos placeres es el bueno.
Lo que la tradición dice de Venus y Júpiter
Que Tauro y Sagitario se amplían y se desesperan es lo que la tradición lee en su quincuncio, y esta página no va más allá: si una pareja concreta durará depende de la carta completa de cada uno (aquí la Luna y Saturno dicen lo que el Sol calla) y de lo que hagan con ella. Por eso no damos porcentajes. Quién es cada uno está en Cómo son los Tauro y Cómo son los Sagitario; sus otras parejas, en compatibilidad de Tauro y compatibilidad de Sagitario; sus elementos, en signos de tierra y signos de fuego; y su día a día, en el horóscopo de Tauro y de Sagitario de hoy.
Tauro sabe disfrutar de lo que tiene y Sagitario de lo que todavía no tiene. La pareja funciona cuando descubren que se pueden hacer las dos cosas en la misma vida.

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Horóscopo de hoy de Tauro y Sagitario
Preguntas frecuentes sobre Tauro y Sagitario
¿Tauro y Sagitario disfrutan de lo mismo?
Los dos disfrutan mucho, pero de cosas distintas. Tauro, tierra fija regida por Venus, disfruta de lo seguro: la mesa, la casa, lo que se repite; Sagitario, fuego mutable regido por Júpiter, disfruta de lo nuevo: el viaje, la gente, lo que nunca se repite. Están a cinco signos, en quincuncio, la distancia que en astrología se interpreta como falta de terreno común. Se gustan en la alegría y se pierden en el plan.
¿Sagitario se aburre con Tauro?
Puede, y Tauro puede cansarse de Sagitario, que es la otra cara. Sagitario necesita que algo cambie y Tauro necesita que nada cambie, y los dos lo viven como una cuestión de fondo. La tradición describe una pareja que funciona cuando Tauro acepta un viaje al año y Sagitario acepta una casa a la que volver, y que se rompe cuando cada uno espera que el otro se convierta.
¿Mujer Tauro y hombre Sagitario: ella se queda y él se va?
Es el tópico y no describe a la pareja: la carta no cambia por el género. Un hombre Tauro echa raíces igual que una mujer Tauro y una mujer Sagitario necesita irse igual que un hombre Sagitario. Lo que ocurre en cualquier combinación es el pulso entre la raíz y el viaje, y la Luna y el ascendente de cada uno pesan más que el sexo.
¿Qué tienen en común Tauro y Sagitario como amigos?
La buena vida: comer bien, reírse y no complicarse. Sagitario saca a Tauro a ver mundo y Tauro le enseña a Sagitario a parar y disfrutar de lo que ya tiene. Es una amistad agradable y sin dramas, con dos ritmos que se toleran mejor en la amistad que en la pareja, porque nadie tiene que vivir en la casa del otro.
¿Cómo comparten la casa Tauro y Sagitario?
Con Tauro dentro y Sagitario con un pie fuera. Tauro cuida la casa, la comida y la rutina; Sagitario llega tarde, trae gente y propone cambiar de barrio. Discuten por el dinero (Tauro ahorra y Sagitario gasta en experiencias) y por los planes (Tauro quiere el mismo y Sagitario otro). Funciona con una casa cómoda que tenga la puerta abierta.
¿Qué hace que un matrimonio de Tauro y Sagitario funcione?
Un pacto entre raíz y viaje que los dos cumplan. La tradición describe un matrimonio que aporta a Tauro un mundo más grande y a Sagitario un sitio donde parar, y que se rompe cuando uno siente que renunció a lo suyo. Dura cuando viajan juntos y vuelven juntos, y cuando ninguno convierte su forma de disfrutar en la única válida.