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Eclipses

Qué es un eclipse y qué tipos hay

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Ilustración editorial: tres esferas alineadas en una línea de luz, la del centro proyectando un cono de sombra.
Portada editorial de esta guía: qué es un eclipse (imagen generada; no es una fotografía ni un diagrama astronómico).
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Un eclipse ocurre cuando un astro tapa a otro o entra en su sombra. En los dos que nos importan, el Sol, la Tierra y la Luna se alinean: si la Luna se coloca entre el Sol y nosotros, es un eclipse solar y solo se ve desde la franja de la Tierra por la que pasa su sombra; si es la Tierra la que se interpone entre el Sol y la Luna, es un eclipse lunar y lo ve toda la mitad del planeta que está de noche. Los primeros solo pueden darse en luna nueva y los segundos en luna llena, pero no en todas: la órbita de la Luna está inclinada y casi siempre pasa por encima o por debajo de la línea exacta. De ahí que haya entre cuatro y siete eclipses al año, agrupados en dos temporadas, y no dos al mes. Esta guía explica cómo se produce cada tipo, qué diferencia a un eclipse total de uno anular o parcial y a uno lunar total de uno penumbral, y cómo mirar cada uno sin riesgo. Las fechas concretas están en la guía de eclipses.

Eclipse solar: la Luna delante del Sol

La Luna es unas cuatrocientas veces más pequeña que el Sol y está unas cuatrocientas veces más cerca, y esa coincidencia hace que los dos discos se vean casi del mismo tamaño en el cielo. Cuando la Luna pasa justo por delante del Sol proyecta sobre la Tierra dos sombras: la umbra, un cono estrecho donde el Sol queda tapado por completo, y la penumbra, una zona mucho más ancha donde solo queda tapado en parte. Lo que se ve depende de en cuál de las dos está uno.

  • Total. Dentro de la umbra. Durante unos minutos el Sol desaparece, se hace de noche a media tarde, aparecen las estrellas más brillantes y se ve la corona, la atmósfera del Sol. Es el único momento de un eclipse solar en que se puede mirar sin filtro, y solo mientras dura.
  • Anular. La órbita de la Luna es una elipse; si el eclipse cae cuando la Luna está lejos de la Tierra, su disco se ve un poco más pequeño que el del Sol y no lo cubre del todo: queda un anillo brillante alrededor. Ese anillo es superficie del Sol y deslumbra como el Sol entero; nunca se mira sin protección.
  • Parcial. Fuera de la línea central, en la penumbra, la Luna muerde el Sol sin taparlo del todo. Es lo que ve la mayor parte de la gente en cualquier eclipse solar, y lo que ven todos en los eclipses que no tienen fase central. Con el Sol tapado en un 80 o un 90 por ciento la luz se vuelve extraña, pero el disco que queda sigue siendo peligroso para la vista.
  • Híbrido. Raro: la curvatura de la Tierra hace que el mismo eclipse sea anular al principio y al final de su recorrido y total en el centro.

La franja donde el eclipse es total o anular tiene entre cien y algo más de trescientos kilómetros de ancho y cruza el planeta a más de mil kilómetros por hora; por eso la totalidad dura minutos y hay que estar en el sitio exacto. La fase parcial, en cambio, se extiende por miles de kilómetros y dura dos o tres horas de principio a fin.

Eclipse lunar: la Luna dentro de la sombra de la Tierra

Aquí es la Tierra la que proyecta la sombra, y como es mucho mayor que la Luna, la sombra también lo es: la umbra terrestre tiene a la distancia de la Luna casi tres veces su diámetro, y la Luna puede tardar más de una hora en cruzarla. Nadie necesita estar en una franja: basta con que la Luna esté sobre el horizonte, es decir, con que sea de noche.

  • Penumbral. La Luna solo pasa por la penumbra, la parte exterior y tenue de la sombra. Se oscurece un poco por un borde y a simple vista apenas se distingue de una luna llena normal. Es el tipo más frecuente y el que más decepciona a quien esperaba un espectáculo.
  • Parcial. Una parte de la Luna entra en la umbra y se ve un mordisco oscuro, nítido y curvo, que avanza y retrocede a lo largo de un par de horas.
  • Total. La Luna entera queda dentro de la umbra. No desaparece: la atmósfera de la Tierra desvía hacia ella la luz rojiza del Sol, la misma que colorea los amaneceres, y la Luna se tiñe de cobre o de rojo oscuro. Es la «luna de sangre» de los titulares; el color y su intensidad dependen de cuánto polvo y nubes haya ese día en la atmósfera terrestre.

Un eclipse lunar es lento y cómodo: la secuencia completa puede durar cinco o seis horas y se sigue desde el balcón, con o sin prismáticos y sin ningún filtro.

Diagrama de los tipos de eclipse: solar total (disco negro con corona), anular (anillo de Sol) y parcial (mordisco); lunar penumbral (apenas atenuada), parcial (parte oscura) y total (Luna roja)
Los seis tipos de eclipse tal como se ven desde el suelo: arriba, los de Sol (total, anular y parcial); abajo, los de Luna (penumbral, parcial y total). Es un diagrama, no una fotografía.

Por qué no hay un eclipse cada mes

Hay luna nueva y luna llena todos los meses, así que la pregunta es lógica. La respuesta está en la inclinación: la órbita de la Luna está ladeada unos cinco grados respecto a la de la Tierra alrededor del Sol. Cinco grados parecen poco, pero son diez veces el tamaño aparente del Sol, de modo que en la mayoría de las lunas nuevas la Luna pasa por encima o por debajo del Sol sin tocarlo, y en la mayoría de las llenas pasa por encima o por debajo de la sombra de la Tierra.

Los dos puntos en que la órbita lunar cruza el plano de la Tierra se llaman nodos. Solo cuando la luna nueva o la llena ocurren cerca de un nodo hay eclipse. Como el Sol, visto desde la Tierra, pasa por cada nodo una vez cada seis meses aproximadamente, los eclipses vienen en temporadas de unas cinco semanas, dos al año, y en cada temporada suele haber un eclipse solar y uno lunar, a veces tres. Por eso en un mismo mes puede haber un eclipse de Sol y otro de Luna con dos semanas de diferencia, y luego pasar medio año sin ninguno. Los nodos, además, retroceden despacio a lo largo del zodiaco, y ese giro es el que hace que las temporadas se adelanten unos veinte días cada año y que los eclipses parecidos se repitan cada dieciocho años y once días, un ciclo que los astrónomos llaman saros.

Cómo mirar cada tipo

Con los eclipses de Luna no hay reglas: se miran como se mira la Luna cualquier noche. Con los de Sol la regla es una y no tiene excepciones fuera de la totalidad: nunca se mira el Sol a simple vista, ni a través de gafas de sol, radiografías, cristales ahumados, CD, cámaras, prismáticos o telescopios sin filtro solar propio. La luz que llega a la retina no duele, y el daño puede ser permanente. Sirven las gafas de eclipse que cumplen la norma ISO 12312-2 y están en buen estado, los filtros solares diseñados para cada instrumento, y la proyección: un agujero pequeño en una cartulina proyecta sobre otra la imagen del Sol mordido, y la sombra de un colador o de las hojas de un árbol hace lo mismo con decenas de imágenes a la vez. Solo durante los minutos de la fase total, y solo dentro de la franja, se puede mirar sin nada; en cuanto reaparece el primer rayo, la protección vuelve a los ojos.

Lo que la astrología ve en un eclipse

En astrología se interpreta un eclipse como una luna nueva o una luna llena con más peso del habitual, porque ocurre pegada a los nodos, que la tradición lee como el eje de lo que se deja atrás y lo que se emprende. El signo en que cae el eclipse (el del Sol y la Luna si es solar; el de la Luna si es lunar) da el tema, y la tradición habla de comienzos, cierres y cambios de rumbo en el área que ese signo simboliza, sin fecha ni garantía. Los astrónomos no reconocen ningún efecto de un eclipse sobre las personas, y en esta web esa lectura va siempre aparte de los datos, marcada como lo que es: una interpretación. El horóscopo de cada día la recoge cuando llega un eclipse, y la guía de eclipses explica qué mira la tradición en cada tipo.

Los próximos, para ver la teoría en el cielo

Cada tipo tendrá pronto su ejemplo. El eclipse solar anular del 6 de febrero de 2027 dibuja su anillo sobre la Patagonia y el Atlántico y se ve parcial en casi toda Sudamérica; el eclipse solar total del 2 de agosto de 2027 cruza el sur de España y el norte de África con la totalidad más larga que verá el siglo desde tierra firme; y los eclipses lunares, penumbrales, parciales y totales, se reparten por 2027 y 2028 en el calendario de la guía, con la hora en cuatro ciudades. Las fases de la Luna de cada mes, en las que estos eclipses caen siempre en luna nueva o en luna llena, están en el calendario lunar.

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Preguntas frecuentes sobre los eclipses

¿Qué diferencia hay entre un eclipse solar y uno lunar?

En el solar, la Luna se pone entre el Sol y la Tierra y su sombra cae sobre una franja de nuestro planeta; solo se ve desde esa franja y a plena luz del día. En el lunar, la Tierra se pone entre el Sol y la Luna y es la Luna la que entra en nuestra sombra; se ve desde toda la mitad del planeta donde es de noche.

¿Por qué hay eclipses anulares?

Porque la órbita de la Luna no es un círculo. Cuando el eclipse ocurre con la Luna lejos de la Tierra, su disco se ve un poco más pequeño que el del Sol y no llega a taparlo del todo: queda un anillo de luz alrededor. Ese anillo es Sol de verdad, y por eso un eclipse anular nunca se mira sin protección.

¿Qué es un eclipse penumbral?

Un eclipse lunar en el que la Luna solo atraviesa la penumbra de la Tierra, la parte exterior y débil de la sombra. La Luna se atenúa un poco por un lado y a simple vista casi no se nota; es el tipo de eclipse más frecuente y el menos vistoso.

¿Se puede mirar un eclipse lunar sin protección?

Sí. La Luna eclipsada es mucho menos brillante que la luna llena normal y no daña la vista; se puede mirar a ojo, con prismáticos o con telescopio. La protección es imprescindible solo para los eclipses de Sol.

¿Cuánto puede durar un eclipse?

La fase total de un eclipse solar dura como mucho unos siete minutos y medio en el punto más favorable, y en la mayoría de los casos entre uno y cuatro; toda la secuencia, desde el primer contacto hasta el último, unas dos horas y media. Un eclipse lunar es más lento: la totalidad puede pasar de la hora y media, y el conjunto de fases, de las cinco horas.

¿Cuándo es el próximo eclipse?

El dato lo calcula cada día el motor del sitio y está en la página de eclipses, con la hora en Ciudad de México y Madrid y los países desde donde se ve; los eclipses con guía propia tienen además las horas por ciudad.

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