Compatibilidad
Compatibilidad de Piscis y Piscis
Revisado el

Han sentido lo mismo al mismo tiempo y ninguno de los dos sabría explicarlo. Ese entendimiento sin palabras es la compatibilidad de Piscis y Piscis: dos personas de agua mutable, regidas por Júpiter y Neptuno, que sienten el mundo antes de pensarlo y se disuelven en lo que quieren. Comparten elemento, modalidad y regente, así que no hay nada que traducir; lo que hay es el doble de ternura y ninguna orilla. Esta página explica qué se reconocen, en qué se disuelven, cómo les va en el amor, la intimidad, la amistad, la casa y el trabajo, qué pasa con el género y qué hace que dos Piscis duren.
El reconocimiento: dos mares
Se reconocen en la mirada. Un Piscis vive entre gente que le pide que explique lo que siente, que sea práctico, que no se lo tome todo tan a pecho, y de pronto encuentra a alguien que no le pide nada de eso porque siente lo mismo. Los dos son compasivos, imaginativos y capaces de perdonar casi todo. Dos Neptuno hacen una relación tierna, intuitiva y llena de imaginación, en la que cada uno sabe lo que le pasa al otro sin preguntar. Lo que ninguno de los dos trae es suelo: nadie decide, nadie dice que no, y se nota la primera vez que hay que resolver algo concreto.
La duplicación: la disolución
La tradición atribuye a Piscis la evasión ante lo difícil y la tendencia a disolverse en el otro, y en una pareja de dos Piscis los dos rasgos se multiplican. Cuando hay un problema práctico, los dos lo sienten mucho y ninguno lo resuelve; cuando hay que decidir, los dos esperan a que el otro quiera; cuando algo molesta, ninguno lo dice para no herir. La relación flota, agradable y sin timón, hasta que la realidad (una factura, una obligación, una crisis) la alcanza. Y como los dos se disuelven en el otro, pueden perder cada uno su forma sin darse cuenta. Funciona cuando alguno de los dos, o alguien con tierra en su carta, se ocupa de lo concreto, y cuando aprenden a tomar una decisión pequeña cada día y a decir que no, aunque sea al otro.
Piscis y Piscis en el amor: fundirse
Se enamoran del todo, rápido y sin defensas, con una entrega que a otros signos les parecería imprudente. La relación es tierna, romántica y comprensiva desde el primer día: no hay celos calculados, no hay control y hay una compasión mutua que perdona casi todo. La tradición reconoce en la conjunción de Piscis una de las parejas más sensibles del zodiaco, y también una de las que más se pierden: dos personas que se funden tanto que ninguna sabe ya dónde termina, y una relación que no tiene forma porque nadie se la da. La pareja funciona cuando cada uno conserva algo propio (un trabajo, una amistad, una costumbre) que no se disuelve en la pareja, y cuando los dos se atreven a decir la verdad incómoda que el otro necesita.
En la intimidad: dos entregas
La tradición atribuye a Piscis una intimidad de fusión, entrega y ensoñación, y con dos Piscis la fusión es completa: los dos se entregan enteros, los dos imaginan y ninguno tiene prejuicios ni prisa. Es uno de los terrenos donde mejor se encuentran. Lo que puede faltar es la iniciativa, porque los dos esperan, y el suelo, porque los dos flotan. Mejora cuando alguno se atreve a proponer y cuando la ternura no sustituye a las conversaciones que hacen falta.
Como amigos: una mirada
Es una amistad que se entiende con una mirada. Dos Piscis se cuentan lo que sienten sin necesidad de ordenarlo, se acompañan en los malos días sin preguntar qué pasa y se perdonan las ausencias, que son muchas por ambas partes, sin reproche. Comparten imaginación, música, causas y una manera de ver el mundo que a otros les parece ingenua y a ellos, evidente. Su único riesgo es el de la pareja: que ninguno de los dos le diga al otro la verdad incómoda que necesita oír.
Convivir y trabajar: el refugio sin facturas
La casa de dos Piscis es un refugio con música, luz suave y un desorden amable en el que se está muy a gusto y nadie sabe dónde están las facturas. No discuten por el orden ni por casi nada; posponen, y lo que se pospone se acumula sin que nadie lo nombre. Funciona con un mínimo de método por escrito, con alguien de tierra en la carta de alguno o con una obligación externa que ponga fechas. En el trabajo son un equipo creativo, compasivo y humano, bueno en arte, cuidado, enseñanza o causas sociales, y poco fiable con los plazos y el dinero si nadie los sostiene.
La mujer Piscis y el hombre Piscis
Sentir no tiene sexo: una mujer Piscis y un hombre Piscis comparten la misma carta solar, la misma sensibilidad y la misma tendencia a disolverse, porque en astrología el signo describe a la persona y no a su género. El tópico la llama «soñadora» y a él «demasiado sensible», como si en él fuera un defecto, para nombrar la misma naturaleza. La pareja funciona igual con cualquier reparto; lo que la diferencia por dentro es la Luna y el ascendente de cada uno, que pueden dar a uno la tierra que al otro le falta.
¿Puede durar una pareja de dos Piscis?
La tradición describe uno de los matrimonios más tiernos del zodiaco: dos personas que se comprenden, se cuidan y se perdonan, en una casa donde nadie levanta la voz. Se disuelve sin ruido si nadie lo ancla, cuando la realidad los alcanza y ninguno de los dos sabe qué hacer con ella, o cuando los dos se han fundido tanto que ya no hay dos personas. Los matrimonios de dos Piscis que envejecen bien comparten un proyecto creativo o espiritual, tienen algo de tierra en alguna carta o en alguien cercano, y han aprendido a decir que no, aunque sea al otro.
Lo que la tradición dice de dos Neptuno
Eso es lo que la tradición lee en la conjunción de dos Piscis, y ahí se queda: si una pareja concreta durará depende de la carta completa de cada uno (la Luna, Marte y Saturno aportan el suelo y la forma que dos Neptuno iguales no traen) y de lo que hagan con ella. Por eso esta página no da porcentajes. Para seguir: Cómo son los Piscis explica el signo por dentro, compatibilidad de Piscis reúne sus otras parejas, signos de agua explica su elemento y el horóscopo de Piscis de hoy cuenta su día.
Dos Piscis se entienden mejor que nadie. La pareja funciona cuando también encuentran, entre los dos, una orilla.

¿Te ha gustado? Compártelo con quien quieras.
Sigue explorando
Preguntas frecuentes sobre dos Piscis
¿Dos Piscis se entienden mejor que nadie?
En lo emocional, sí. En astrología la pareja del mismo signo se interpreta como una conjunción, y dos Piscis comparten la sensibilidad, la compasión y la imaginación; se entienden sin hablar y se perdonan casi todo. Lo que la tradición señala es lo que falta: nadie pone el suelo, nadie decide y nadie dice que no, y dos mares sin orilla pueden disolverse el uno en el otro.
¿Qué pasa cuando dos Piscis tienen un problema práctico?
Que los dos lo sienten mucho y ninguno lo resuelve. La tradición atribuye a Piscis la evasión ante lo difícil, y con dos Piscis el problema se pospone por partida doble mientras la casa flota. La pareja funciona cuando alguno de los dos, o alguien con tierra en su carta, se ocupa de lo concreto, y cuando aprenden a tomar una decisión pequeña cada día.
¿Mujer Piscis y hombre Piscis: quién es más sensible?
Los dos por igual, porque la carta no cambia por el género. El tópico llama «soñadora» a la mujer Piscis y «demasiado sensible» al hombre Piscis, como si en él fuera un defecto, para describir la misma naturaleza. La pareja funciona igual con cualquier reparto, y lo que de verdad diferencia a dos Piscis es la Luna y el ascendente de cada uno.
¿Se perdonan las ausencias dos Piscis que son amigos?
De las que se entienden con una mirada: se cuentan lo que sienten sin necesidad de ordenarlo, se acompañan en los malos días sin preguntar y se perdonan las ausencias, que son muchas por ambas partes. Es una amistad tierna e imaginativa, con un único riesgo: que ninguno de los dos le diga al otro la verdad incómoda que necesita oír.
¿Dónde están las facturas en la casa de dos Piscis?
Un refugio con música, luz suave y desorden amable, donde se está muy a gusto y nadie sabe dónde están las facturas. Dos Piscis no discuten por el orden ni por casi nada; posponen. Funciona con un mínimo de método por escrito, con alguien de tierra en la carta de alguno o con una obligación externa que ponga fechas.
¿Puede durar un matrimonio de dos Piscis?
Puede, y suele ser uno de los más tiernos del zodiaco: dos personas que se comprenden, se cuidan y se perdonan. La tradición describe un matrimonio que se disuelve sin ruido si nadie lo ancla y que dura cuando comparten un proyecto creativo o espiritual, tienen algo de tierra en alguna carta y aprenden a decir que no, aunque sea al otro.